¿Cuándo necesitará mi hijo acudir al logopeda?



¿Cuándo necesitará mi hijo acudir al logopeda?
Cuando presente un retraso en el área de lenguaje-habla-audición con una diferencia notablemente inferior al que utilizan los niños/as de su misma edad.

A modo de ejemplo un niño/a presenta trastorno de logopedia cuando existen alteraciones en aspectos concretos y puntuales del lenguaje (dice frases mal estructuradas, no utiliza un vocabulario básico a su edad, corta las palabras o las frases al decirlas, no entiende correctamente lo que le decimos, etc...) o estas alteraciones se deben al habérsele diagnosticado un déficit leve en la audición.

También cuando nos percatamos de una pronunciación defectuosa de las palabras con respecto a su edad (el logopeda valorará si es o no así) o que no sea capaz de emitir algún sonido en concreto.

Observaremos también si la voz que presenta el niño/a es a menudo afónica o es agravada o agudizada con respecto a la que sería su voz "normal".

Tendremos en cuenta si el niño presenta problemas en la fluidez y ritmo del habla y tiende a "atascarse" o "tartamudear" con facilidad. (sobre todo a partir de los 4 años).

Que pasados los 3 años el niño hable muy poco y éste hecho le suponga aislamiento.

Que con frecuencia "se coma" u omita sonidos a la hora de hablar o por el contrario que los añada cuando hable.

Que respire siempre por la boca o lo haga entrecortadamente afectando al ritmo de la frase.

Si presenta algún problema en la boca que no le permita articular correctamente los sonidos (paladar alto, lengua muy corta etc...).

Si cree que no oye bien (dificultades auditivas).

No logra seguir consignas u órdenes sencillas.

Si muestra problemas para leer o escribir bien.

Siempre que el pediatra o el profesor lo encuentren conveniente.


En el caso de los adultos siempre que acontezcan situaciones que van a ver afectada la comunicación de una u otra forma: tartamudez, ictus, afasias, laringectomías, disfonías, mejoras en la comunicación… o que el especialista considere su derivación a un servicio de logopedia.


¿Cuándo necesitará mi hijo acudir al logopeda?
Cuando presente un retraso en el área de lenguaje-habla-audición con una diferencia notablemente inferior al que utilizan los niños/as de su misma edad.

A modo de ejemplo un niño/a presenta trastorno de logopedia cuando existen alteraciones en aspectos concretos y puntuales del lenguaje (dice frases mal estructuradas, no utiliza un vocabulario básico a su edad, corta las palabras o las frases al decirlas, no entiende correctamente lo que le decimos, etc...) o estas alteraciones se deben al habérsele diagnosticado un déficit leve en la audición.

También cuando nos percatamos de una pronunciación defectuosa de las palabras con respecto a su edad (el logopeda valorará si es o no así) o que no sea capaz de emitir algún sonido en concreto.

Observaremos también si la voz que presenta el niño/a es a menudo afónica o es agravada o agudizada con respecto a la que sería su voz "normal".

Tendremos en cuenta si el niño presenta problemas en la fluidez y ritmo del habla y tiende a "atascarse" o "tartamudear" con facilidad. (sobre todo a partir de los 4 años).

Que pasados los 3 años el niño hable muy poco y éste hecho le suponga aislamiento.

Que con frecuencia "se coma" u omita sonidos a la hora de hablar o por el contrario que los añada cuando hable.

Que respire siempre por la boca o lo haga entrecortadamente afectando al ritmo de la frase.

Si presenta algún problema en la boca que no le permita articular correctamente los sonidos (paladar alto, lengua muy corta etc...).

Si cree que no oye bien (dificultades auditivas).

No logra seguir consignas u órdenes sencillas.

Si muestra problemas para leer o escribir bien.

Siempre que el pediatra o el profesor lo encuentren conveniente.


En el caso de los adultos siempre que acontezcan situaciones que van a ver afectada la comunicación de una u otra forma: tartamudez, ictus, afasias, laringectomías, disfonías, mejoras en la comunicación… o que el especialista considere su derivación a un servicio de logopedia.